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viernes, 23 de abril de 2010

Una crítica cariñosa a BSG (parte II)



Y es que si el mantenimiento de un cyborg debe ser un asunto peliagudo, no me imagino cómo se puede mantener una estructura biológica de tamaño colosal en el espacio sin que los costes superen con creces a los beneficios. Para hacer un poco de abogado del diablo, podríamos suponer que en los Raiders la masa orgánica no supera a la que podría tener por ejemplo cuatro personas que viajaran en un Raptor, y como ya sabemos los cylon respiran oxígeno, además en concentraciones similares a los seres humanos, ya que se mueven por el mismo ambiente sin disponer de mecanismos de respiración artificial (hay un capítulo en que Starbuck captura un Raider y vuelve a Galactica dentro de él). Así pues, podríamos suponer que cuando llegan a la estrella base se recargan de oxígeno.


Entonces, ¿De dónde saca la estrella base el oxígeno suficiente para la tripulación, los Raiders, y sobre todo, PARA ELLA MISMA? Una estructura biológica de esa envergadura debe consumir una barbaridad de oxígeno y nutrientes, y desde luego vista desde fuera parece imposible físicamente su existencia. La única solución que se me ocurre es que fotosintetice, pero estamos en las mismas, porque necesitaría agua a mansalva. Y mu verde que digamos no es. Lo único verde que flota por el espacio es el "Botanical Cruiser", que por cierto, es un concepto acojonantemente bello.


Otro punto flojo en el argumento es que tras el ataque nuclear masivo cylon, todas las escenas en Cáprica son totalmente idílicas: Igual que antes pero sin humanos (sin contar con los de la resistencia). Si ya de por sí es una fantasmada el supuesto "medicamento antirradiación" que permite vivir sin sufrir los efectos de la radiación en un espacio recién bombardeado, no digamos ya que todas las plantas del planeta (ya que bichos no se ven) sigan tan verdes y resplandecientes como antes del ataque. Y porque no me quiero poner a investigar qué más efectos tiene la radiación en otras cosas, como aparatos, estructuras, etc., pero vamos, seguro que buena buena precisamente no es.

Si tomamos esto en consideración, sumando el argumento anterior de que como los cylon son medio orgánicos, volvemos al problema de que necesitan oxígeno y nutrientes para vivir, y si precisas de esas cosas no parece muy inteligente destruir las reservas del planeta que estás a punto de ocupar. Por si todo esto pareciese poco, supongo que tras un ataque nuclear de esa escala, se montarían unas nubes de polvo de la hostia, que no sólo oscurecerían el sol por un gran periodo de tiempo, sino que incluso enfriarían los planetas unos cuantos grados (alguien se acuerda de la expresión invierno nuclear?).


Otra cosa que veo es que los del servicio técnico de los Vipers siempre se están quejando cuando se cargan uno. Y aparte del pájaro negro no los he visto fabricar más Viper, seguramente por carencia de materias primas. ¿Y tódos los Raiders que se cargan en las batallas? Yo los veo como una interesante fuente de materias primas...toda esa chatarra es reutilizable...pero se ve que en el futuro se contamina igual o más que en el pasado...jeje


Salvando todos estos puntos flojos, la serie es la hostia y te mantiene en vilo capítulo tras capítulo. Un buen trabajo, sí señor.

¡Saludos!

jueves, 22 de abril de 2010

Una crítica cariñosa a BSG (Parte I)



Con este artículo no prentendo ni mucho menos meterme ni ridiculizar a la que se está convirtiendo en una de mis series preferidas, sino de ahondar un poco en su argumento y guión y hacer una crítica constructiva de algunos puntos que me parecen muy interesantes de la misma.


Me estoy refiriendo ni más ni menos que a Battlestar Galactica (y más concretamente al remake de 2003), una serie de ciencia ficción ambientada en un lugar indeterminado del universo en el que existen 12 planetas colonizados por los humanos. En un momento dado de la historia de las 12 colonias, los cylon (unos robots (al menos originalmente) dotados con I.A. y creados por los humanos) deciden rebelarse, y tras una larga guerra acuerdan con los humanos largarse de las 12 colinas a otro sitio y seguir su propio camino. Años más tarde al Homo sapiens le sale el tiro por la culata y el Homo cylonensis decide devolverles el favor a sus creadores salpicando los 12 planetas de bombas atómicas por doquier, así es que en resumen, la mayor parte de la especie humana se va a tomar por culo (menos 50.000 personas aproximadamente) y los que quedan deben huir en varias naves hacia otros sistemas, siempre perseguidos de cerca por sus homólogos robóticos.

Para empezar he de decir que me impresiona y me agrada de sobremanera que el guionista de la serie haya decidido que lo que antes eran poco más que tostadoras con ametralladoras pasen a ser ciborgs, empleando para ello la ingeniería genética sin dejar de lado por supuesto un alto dominio de la ingeniería mecánica y la informática. Yo siempre he dicho que 3800 millones de años no pueden estar equivocados (esto es como lo de las moscas y la mierda). Sólo hay que echar una mirada retrospectiva hacia la época de los romanos, civilización que absorbía y adaptaba a sus propias necesidades las cosas que más le gustaban de los pueblos que iba doblegando.


Pero ahí donde hay un gran futuro, también hay un gran problema. Como dice una famosa frase, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y si bien podemos imaginar e incluso teorizar sobre la posibilidad de fusionar estructuras biológicas y mecánicas a pequeña escala, resulta un tanto desconcertante ponerse a pensar en el mismo concepto a gran escala. ¿A dónde quiero llegar con esto? Pues a que los soldados cylon y los cylon de carne y hueso me parecen tan aceptables desde un punto de vista científico (dentro de lo que cabe) como inaceptable los cylon raiders y las estrellas base cylon.

[Continuará]

jueves, 28 de agosto de 2008

Finlandia

Era un día cualquiera de verano y hallábame yo enfrascado en los estudios y recluido en esa prisión de alta seguridad que a algunos les gusta llamar "Los valientes", cuando recibí la llamada de Lola. La gran mayoría de vosotros no sabéis quién cojones es Lola, pero para ésta historia dicho conocimiento es totalmente innecesario.

El motivo de su llamada no podía ser más alentador: Ella estaba pasando unas vacaciones en Finlandia (nada más ni nada menos), en pleno campo, y me invitaba a acompañarla durante una nada desdeñable semana. Evidentemente acepté. Un día después me fue ella (si ella) a recoger en coche a Murcia. Monté y en 24 horas aprox. nos plantamos allí. Aquello era precioso: Haciendo gala de mi habitual curiosidad por las faunas desconocidas me paraba a ver todas las matas y los bichos que por doquier habitaban. La casita donde nos albergábamos estaba construida en madera y tenía los típicos tejados en punta para que la nieve no se acumulase. Nieve, dicho sea de paso, que se encontraba esparcida por algunas zonas estratégicas del paisaje (donde no daba el sol) y que blanqueaba las cumbres de las montañas más cercanas. Digo cercanas porque la situación de la casita era un valle pequeño.

El caso es que tras tomarnos un merecido descanso y dormir como lirones, nos levantábamos al día siguiente y ella me proponía la visita a un lago que no estaba lejos de allí. Yo evidentemente acepté. Nos abrigamos bien y salimos afuera. El día era de uno de esos colores que me encantan y que son raramente observables en mi región: Gris oscuro. El sol sólo podía ser intuido por entre los espesos jirones de niebla y nubes. Nos pusimos en marcha y en unos minutos llegamos al lago. Allí se hallaba congregada una multitud curiosa: Había 2 tipos sumergiéndose en el agua con sendos trajes de neopreno (si no, no hay cojones, evidentemente, y eso que estábamos en Agosto) y el resto miraban y comentaban en Finlandés. Un Finlandés que curiosamente yo comprendía bastante bien. A todo esto uno de los buceadores salió con cara de pocos amigos y empezó a quitarse el traje. Yo le pregunté que a qué porras se debía todo aquel asunto, y él me contó una morbosa historia:

- "Hace ya 20 años, aquí vivía una pareja de amantes (en el cobertizo de al lado del lago). Un día nevó tanto que se quedaron incomunicados y tuvieron que sobrevivir con la poca comida que les quedaba en el cobertizo. Pasaron unas amargas semanas hasta que se les agotó la comida y pasaron hambre. Sin embargo el nivel de la nieve no descendía y queriendo terminar con su sufrimiento, ambos se introdujeron en el lago cogidos de la mano para morir. Y allí yacen desde entonces. Supuestamente es una leyenda pero como es un gran reclamo turístico, estamos intentando buscar sus restos para ponerlos en el museo del pueblo. El problema es que hace unos siglos aquí hubo una gran batalla entre tribus nórdicas y el lago está plagado de osamentas viejas sin valor turístico. A eso le sumamos que el agua del lago es muy muy turbia y comprenderás que buscar esos cadáveres es casi imposible."

Entonces me entró la vena aventurera y le pregunté que si podía intentarlo yo. El pelirrojo buzo asintió con una mueca, y yo me calcé el traje de neopreno y me metí en el agua. Estuve nadando un rato por el lago, que no era muy profundo: De vez en cuando tocaba con las aletas algo del fondo, aunque no metía la mano para averiguar que era. Sin embargo la última vez que toqué algo sí que lo cogí. No puedo decir por qué tuve esa corazonada, pero algo me dijo que había hallado algo interesante. Cuando metí el brazo y saqué el objeto de entre el fango, me di cuenta de que tenía un cráneo en la mano. Lo saqué contento y les pregunté que si podría ser de alguno de los amantes.

La forense que por allí andaba (qué casualidad) me dijo que tendría que hacerle una sencilla prueba para determinar si era o no más antiguo que 1 siglo. Como todos los cadáveres que no eran de los amantes eran más viejos, no había problema alguno de obtener falsos positivos. La forense me comentó que la prueba consistía en echarle ácido clorhídrico a la osamenta. Si efervescía las 4 veces que había que repetir el test, significaba que la osamenta tenía menos de 1 siglo de antigüedad, y como se sabía seguro que allí nadie más se había ahogado en los últimos 100 años, un positivo significaría que era de alguno de los dos amantes (o más bien dicho de la amanta, porque el cráneo era de mujer según había dicho la forense).

El caso es que le echó las 4 veces seguidas las gotitas del líquido comentando y ¡Voilà! ¡Resultó ser de uno de los amantes!

Mi alegría era mayúscula hasta que algo empezó a sonar de fondo. Al principio no sabía lo que era. Todo el mundo iba a su bola y yo ya nada podía escuchar. Luego el sonido se hizo más claro y el paisaje empezó a desvanecerse: Primero el lago turbio, que era del mismo color que el cielo, luego los prados verdes manchados de puro blanco, luego los abetos, las cumbres lejanas, la niebla y el cielo. Y de pronto abrí los ojos y me encontré de frente a mi puto despertador, que llevaba ya un buen rato sonando.

Sus muertos pisados...


sábado, 9 de agosto de 2008

Películas vs libros

Abundantes son las películas que se basan o directamente intentan emular (con más o menos acierto, todo sea dicho) muchos de los libros que en este mundo se han escrito. Muchas veces optan por llevar el mismo nombre que el susodicho manuscrito, aunque después el argumento difiera bastante de lo que en líneas generales el autor pretendía, ya sea por exigencias del director, por escasez de presupuesto, o por cualesquiera otras causas. Así pues, podemos observar ejemplos como el de "Soy leyenda", donde el pobre humano que queda sobre la faz de la tierra es ahora un Will Smith con un Viper que caza zombies con una recortada. Nada de eso por supuesto aparece en el libro, y el final no se parece ni por asomo al del libro, que para mi gusto, le da bastantes vueltas al de la película. No profundizaré más en ello por considerar que a lo mejor hay gente que todavía desea leer el libro o ver la película. Les recomendaría profundamente el libro.

Otro caso podría ser el de "Yo robot" (en la que curiosamente también sale Will Smith...No se vayan a pensar que tengo nada en contra de ese actor. Es más, hay películas en las que ha interpretado un papelón bajo mi punto de vista, pero eso es otra historia), en el que la película diréctamente difiere por completo del argumento del libro: De Asimov sólo queda la famosa ley de las 3 Rs (nada que ver con lo de Reducir, reciclar y reutilizar...jejeje) y el ambiente futurista, ya que el resto del guión es de un tal Jeff Vintar.

En otras ocasiones vemos el increíble esfuerzo del director por adaptar la película al guión, resultando ésta del agrado de muchos. Como ejemplo moderno podría citar la famosa trilogía de "El Señor de los Anillos", que aunque se salta muchas partes interesantes es comprensible por mi parte al menos que una película de 5 horas/libro sea difícil de rodar y poco rentable.

¿Y a qué viene todo esto? A una cosa que me desencajó totalmente los esquemas el otro día: Andaba yo leyendo la brillantísima tetralogía de Arthur C. Clark "Odisea en el espacio" (cada una posee un nombre específico con el año en que supuestamente se desarrolla), y me acababa de terminar el primer libro. Cogí el segundo ansioso de engullir más y más cuando de pronto leí el prologo y me quedé muerto:

[AVISO: ESTA SECCIÓN COMENTA PARTE DE LA HISTORIA DE "2001, Odisea en el espacio" y "2010, Odisea dos"]

En el prologo A. C. Clark hablaba del rodaje de la película homónima, dirigida por el todopoderoso Kubrick, y comenta las dos principales diferencias entre la novela y la película, que se rodaron así por distintas causas:

a) La primera es que cuando descubren el TMA 1 (Tycho Magnetic Anomalie) en la luna y lo desentierran, la señal de energía que manda no es hacia Saturno sino hacia Júpiter. Como consecuencia de ello la nave Descubrimiento no parte hacia el satélite Jápeto, sino hacia un punto cercano a la luna Ío de Júpiter. Así mismo el monolito no está plantado en superficie ninguna, sino que órbita en torno a Júpiter.

b) En la película, cuando Hal mata a Poole, a Bowman se le ocurre la estupidez de rescatar el cuerpo saliendo al espacio en una de las minicápsulas y dejando la nave a merced completa del asesino, por lo que cuando vuelve se encuentra con la sorpesita de que Hal no le abre la compuerta, y tiene que forzar una de las escotillas de emergencia para entrar en la Descubrimiento y lobotomizar al superordenador. En el libro no pasa eso: Bowman se queda en la nave horrorizado y cuando es plenamente consciente de qué ha pasado, decide despertar a la restante tripulación que se encuentra en estado de hibernación. Al pedirle a Hal que le entregue los controles del proceso de resucitamiento, éste se muestra reticente, y notando las intenciones de Bowman abre las compuertas de la nave para dejarlo sin oxígeno, pero el astronauta consigue llegar a un compartimento de emergencia y se pone un traje espacial, teniendo la historia un final igual al de la película: El ordenador se va al garete. Con linux eso no habría pasado.

El caso es que en esta colección pasa justo lo contrario: "2010 Odisea dos" toma como punto de partida la historia de la película, no la de la primera novela... ¿Extraño verdad? Sabía que a Arthur le había gustado mucho la película y que colaboró estrechamente con Kubrick para rodarla, pero tanto como para adaptar SU guión al guión de la película..

En fin, a veces la ficción supera a la realidad, nunca mejor dicho.



¡Saludos!


EDITO: A parte de los gustos de A. C. Clarck con respecto a la película, se ve que también se descubrieron evidencias científicas de que el viaje a júpiter era más realista que el realizado a saturno:

http://es.wikipedia.org/wiki/2010:_El_A%C3%B1o_en_que_Hicimos_Contacto