martes, 20 de abril de 2010
Chistes de los malos
sábado, 17 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
El colmo de la pijería
jueves, 14 de enero de 2010
Grandes Fails de la Historia

sábado, 26 de diciembre de 2009
Compren vaselina: Se cierne febrero... (II)
Una vez vencida la tentación del diablo hecho computadora, el devanamiento de sesos comienza. El estado de concentración en los primeros días tiende a cero, y las paradas entre estudio y estudio son demasiado largas, pero conforme avanzan los días y te das cuenta de que el primer examen está a la vuelta de la esquina, varios fenómenos curiosos van ocurriendo. El primero es la aparición del voto de clausura. Al principio las salidas empiezan a ser menos frecuentes y duraderas, para finalmente desaparecer, excepto en los cortos periodos en que sufres crisis de ansiedad y sales escopetao de la caverna. Cuando no sales te pones de mala hostia porque no sales. Cuando lo haces, no eres capaz de disfrutar de la salida porque estas pensando todo el rato en que tienes que estudiar, con lo cual vuelves de mala hostia a tu casa. La luz cada vez entra menos en tu cuarto. Como la noción del tiempo se reduce poco a poco hasta que al final desaparece, ya ni te molestas en subir la persiana del cuarto. Sólo intuyes que es de noche cuando tu madre deja de entrar en tu cuarto, y cuando eso ocurre sus palabras salen por la oreja derecha tan prestas como entran por la izquierda. Los monosílabos empiezan a ser corrientes en la comunicación con tu familia, a menos que la conversación verse sobre lo que estudias o dejas de estudiar, que es cuando estalla toda tu mala hostia acumulada a lo largo de los días. De hecho he llegado a la conclusión de que los padres lo hacen aposta para prevenir posibles ataques de esquizofrenia que provoca el aislamiento y el cautiverio.
Como las lecciones empiezan a invadir todos tus circunvoluciones, y los temas empiezan a enrevesarse y entremezclarse, y todo es difuso y complicado, el resto de cosas empiezan a ser olvidadas. Al principio los recuerdos del exterior. Luego la cara de tus amigos. Finalmente olvidas tu nombre y edad, y comienzas a balbucear y mirar hacia el infinito con la visión borrosa. Te olvidas igualmente de las cosas más fundamentales, como dormir y comer, puesto que tus biorritmos se ven alterados completamente y empiezas a actuar con el modo automático enchufado, lo que significa que te guías por los instintos más bajos.
También descuidas la higiene. Las encías se hinchan y la ducha escasea, y todo eso unido a la esclavitud permanente en tu madriguera hace que el aire de tu cuarto torne a un color obscuro y que su densidad aumente tan notablemente que cortarlo con un cuchillo sería tarea fácil. El hedor se hace insoportable, pero tu cuerpo se habitúa. Eso además sirve para ahuyentar a animales no bienvenidos en tu morada como tu madre, padre y hermanos/as. La peste empieza a cocerse a fuego lento, puesto que ni siquiera ventilas tu habitación por las mañanas y la puerta de tu cuarto permanece cerrada las 24 horas. Tu pijama, que es tu indumentaria común tanto por el día como por la noche, comienza a aumentar en espesor y en dureza. En los últimos días puedes comprobar que, si por alguna causa mayor te lo quitas (incendios, guerras o epidemias) y lo tiras contra la pared, rebota en esta y queda de pie en el suelo. Esto ha sido descrito por numerosas comunidades científicas como el síndrome del almidonamiento espontáneo.
Una espesa barba comienza a brotar de tu cara, en el caso de los hombres, o de tus piernas, si de una mujer se trata. A algunas mujeres incluso les crece bigote. Antes de ir al médico, deberían comprobar si es la roña del ambiente la que sublima en su labio superior.
Los últimos días no eres más que un guiñapo sucio y maloliente, hosco y encorvado que habla en un lenguaje extraño y resulta esquivo a su familia, en cuyo cuarto no se puede entrar tanto por el riesgo de intoxicación aguda como por la cantidad de roña acumulada, ya que al estudiante le entra el síndrome de diógenes cuatrimestral. Miles de vasos con culos de distintas bebidas y otros tantos platos con migajas y restos de comidas variadas se apilan por aquí y allá, por lo que el riesgo de infección o contracción de alguna enfermedad crónica y/o venérea aumenta.
Si aun así consigues sobrevivir, felicidades. Ya eres libre para tocarte los huevos durante los próximos 3 meses.
viernes, 25 de diciembre de 2009
Compren vaselina: Se cierne febrero...
Se acerca Febrero. Ya puedo olerlo. Negros nubarrones impregnan el antaño rosado cielo, y las noches se ciernen cada vez antes sobre nuestras cabezas. Los de mi especie notamos el cambio de estación, y nos apresuramos a prepararnos para tan aciago evento.
Lo primero, el aprovisionamiento. Es esencial comprar los adecuados estimulantes que nos permitirán aguantar la tan larga vigilia y aburrimiento. Sobre todo si sois tan nocturnos como yo. Las estanterías de mi cocina empiezan a llenarse de Redbules, Coca colas, Aquariuses, etc. Las calorías ingeridas también son importantes, con lo cual también me hago con unas cuantas bolsas de palomitas, almendras, cacahuetes, quicos, etc. Otros prefieren los dulces, pero no es mi caso.
Lo segundo será preparar los apuntes. Esta es la parte donde te das cuenta de que te faltan la mitad y las vacaciones empezaron hace 2 días, y tus mejores amigos son de otros pueblos o viajan a ellos con motivo de la llegada del solsticio de invierno. Blasfemas durante un tiempo, pero todo es fútil. Miras de reojo la mitad que sí posees, y te das cuenta de que el 20% es ilegible, el 30% son fotocopias que no se ven y el restante 50% está bien pero no lo entiendes igualmente. Y ya es demasiado tarde como para sacar un libro de la biblioteca. Tras ese descorazonador panorama intentas con escaso resultado llamar a algunos de tus colegas, y es entonces cuando te cagas en tus muertos por haberte juntado con la panda de impresentables más cantosa de la facultad y no con los empollones de los que sueles reírte. Ellos TAMPOCO tienen lo que a ti te falta.
El tercer paso es preparar la habitación: La limpieza es esencial porque no se puede ensuciar lo que YA está sucio, y sabes que tu cubículo parecerá una pocilga el 15 de Febrero. Empiezas a tirar mil cosas y a guardar dos mil. Limpias hasta el polvo de las estanterías, porque cualquier nimia cosa torna a tener un cariz esencial en la época de los exámenes, como comprar esa correa para hamsters que viste hace mil años en a saber qué tienda de mascotas o bien arreglar el trastero o las ruedas de tu bici, que hace siglos que van haciendo ochos.
Finalmente te sientas en la silla en la que te va a doler la espalda durante los restantes 60 días y comienzas una amarga lucha interna por no coger el ordenador que lo tienes a un palmo de distancia y ponerte a mirar mierda en internet. ¡Ay internet! ¡Es la perdición de cualquier universitario encarnada en mil páginas de morralla de la mala cuya lista encabeza el maldito Tuenti! La posesión de capítulos de series sin ver y de juegos sin jugar también ayudan a mermar la voluntad del alumno, que se ve sudando cual gorrino (falso porque los cerdos casi no sudan) como si del mono de la heroína se tratara.
[Continuará..]
jueves, 27 de agosto de 2009
1 Imagen vale más que 1000 palabras
sábado, 16 de mayo de 2009
Nimportequi
miércoles, 13 de mayo de 2009
Orquesta vegetal
jueves, 5 de febrero de 2009
Matemáticas aplicadas al heavy.
Estoy malo de la garganta, y acabo de salir de un examen de microbiología, por lo que como podéis suponer, no tengo otra cosa mejor que hacer que escribir alguna tontería pa desquitarme. Esta entrada se la dedico especialmente a Alfonso, que siempre me está diciendo que haber cuando actualizo el puto blog, que no tiene nada en lo que perder el tiempo mejor en vez de estudiar, y a Skerikia con cariño, por ser una gran fuente de nombres chungos.
sábado, 3 de enero de 2009
Señores que se podrían haber estado quietos...
jueves, 1 de enero de 2009
¡¡Feliz ano 2008!!
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Historias de las que os molan
"La experiencia más vergonzosa de tu vida.
Cuando tenía 17 años, mi novia ya estaba preparada para hacerlo. Como podríais esperar de cualquier chico de mi edad, estaba entusiasmado. Nada se interpondría entre mí y mi destino final.
Me preparé para la gran noche, me arreglé y me lavé concienzudamente. Desgraciadamente, había un pequeño problema. Padezco un trastorno digestivo que a veces hace que mi mierda se vuelva extraordinariamente sólida y compacta en mi interior. Por entonces no sabía que existía un tratamiento y, de hecho, pensaba que todo el mundo tenía que vivir con este equivalente anal de las piedras del riñón. Menciono esto porque durante los últimos días un ejemplar realmente poderoso se había estado gestando dentro de mí.
Resumiendo el panorama. Sus padres no están. Tenemos su casa para nosotros solos. Ella es bastante viciosilla, y quiere que lo hagamos en la cama de sus padres.
La habitación está bañada por la luz de las velas. Por lo visto se lo ha estado currando durante todo el día, y hay muy buena iluminación incluso con las luces apagadas. Lo cual es de agradecer, porque ha empezado a bailar sensualmente para mí, y no pierdo detalle. A sus dieciséis años, está TREMENDA. Me compadezco de aquellos de vosotros que nunca habéis catado a una chica de esa edad.
Sentado en la cama, contemplando su danza, sonrío y le digo lo preciosa que está. Por desgracia, la mayor parte de mi atención se concentra en esa molesta presión sobre el esfínter, y en esa incómoda sensación en el intestino provocadas por llevar varios días sin cagar. Pero de algún modo consigo empalmarme, y vamos al tema.
Empezó ella arriba, luego nos cambiamos. Después la puse a cuatro patas, e incluso le di un cachete en el trasero (fue un poco imprudente por mi parte, pero le encantó) Una consecuencia de mi pequeño problema es que me distraigo y aguanto una eternidad. Ella no dejaba de gemir y de decirme lo mucho que le estaba gustando, y fue entonces cuando me susurró lo que todo hombre desea oír: “quiero que te corras en mi boca”. Joder, adoro a las mujeres.
Así que empieza a bajar. No era la mejor felatriz del mundo, pero al menos lo intentaba. Se saca mi polla de la boca el tiempo suficiente para llegar a pronunciar las palabras: “dime si esto te gusta”. Y entonces lo sentí.
Me había metido un dedo por el culo.
La señal de pánico se encendió en mi cerebro y todos los músculos de mi cuerpo reaccionaron bloqueándose al instante. Pero era demasiado tarde.
Un doloroso y gigantesco truño emergió de lo más profundo de mi cuerpo, desparramándose sobre el edredón de sus padres.
No, no me estáis entendiendo. Quiero decir grande. Enorme. INMENSA. Coge la mierda más grande que hayas cagado en tu vida, multiplícala por cuarenta y dos y tendrás una imagen remota de la que salió disparada de mí.
Y caballeros, cuando digo que salió disparada, no me refiero simplemente a que la cagué con ímpetu. Hablo de un jodido proyectil. Hablo de un viento huracanado llevándose una sombrilla por los aires. Y por culpa de mi transtorno intestinal, salió en forma de un enorme, oscuro y pestilente arpón.
Sé que le dio. No lo vi con claridad, pero lo sé. Lo sé porque echó a correr, chillando “OH DIOS MÍO, OHDIOSMIODIOSMIOOOO” pero siempre imaginé que, por su posición, debió impactarle en la barbilla. O por lo menos en las tetas.
Me gustaría decir que me levanté y fui detrás de ella. Pero oí como se encerraba en el baño de un portazo y simplemente me quedé tumbado sin hacer nada. El olor me llegó al cabo de pocos segundos. Apestaba como si alguien hubiera untado un gato con mierda y lo hubiera arrojado a la chimenea. Miré debajo y vi la que, hasta la fecha, ha sido la mayor evacuación de la que he oído hablar. Entonces percibí la sangre, y con ella el dolor.
Aparentemente, el cagar semejante monstruosidad me provocó un pequeño desgarro anal (al principio pensé que estaba sangrando por dentro. Al día siguiente visité al médico, que me habló por primera vez de mi enfermedad) Se había formado un pequeño charco de sangre donde había estado mi culo. Un último recuerdo del momento y en lugar exactos donde perdí mi virginidad. Atesoraré ese recuerdo durante el resto de mis días.
Cogí mi zurullo con ambas manos y me dirigí al baño de la planta baja. Arrojé al retrete una tercera parte aproximadamente y tiré de la cadena, temiendo añadir una más a mi lista de desgracias si lo atascaba por echar demasiada mierda.
Así que allí estaba yo, de pie, sosteniendo dos tercios del truño más grande de todos los tiempos, sintiendo el hilillo de sangre que me bajaba por la pantorrilla y tratando de ignorar el agudo dolor que atormentaba mi recto. Ojalá conservara una fotografía de ese momento.
Finalmente me deshice de lo que quedaba de mi creación, me lavé las manos, me puse una pelota de papel higiénico entre las nalgas y subí al piso de arriba. Pude oír a mi novia sollozar tras la puerta del baño. Decidí no decirle nada y hacer lo que tenía que hacer. Pero el pestazo en el cuarto de sus padres era sobrenatural. Es como cuando cagas y sales del baño pensando “hoy no lo he dejado tan mal” pero luego vuelves a por tu revista y flipas. Pues era uno de esos momentos.
La escena está grabada a fuego en mi retina. Mi vida. Mi deshonra. Mi primera vez hedió como una montaña de bebés muertos. Me vestí rápidamente, porque el calor que irradiaban las miles de velas que mi novia había colocado hacía que la habitación pareciera una letrina. Fui lo bastante avispado para agarrar el edredón y llevármelo abajo, a la lavadora. También me llevé las sábanas, pues la sangre las había empapado hasta llegar al colchón. Mi novia aún no daba señales de vida, pero a esas alturas lo consideré una bendición.
Lo metí todo en la lavadora junto con una dosis triple de detergente y la puse en marcha, sabiendo que ni siquiera un milagro podría salvar esas sábanas.
Y luego me fui. Evité las llamadas de mi novia durante días, hasta que vino a mi casa. Tuvimos una larga charla acerca de lo ocurrido. Con charla quiero decir “romper conmigo por cagarme encima de ella”. Y se acabó. Prometió no contárselo a nadie y dudo que lo haya hecho alguna vez. Este asunto la avergonzaba tanto como a mí. Pero siempre recordaré este hecho como la cosa más embarazosa que me ha pasado en la vida.
Fin."
Jodidamente buena!Pos eso. Un saludo!
martes, 2 de diciembre de 2008
Misheard lyrics
jueves, 27 de noviembre de 2008
¡¡Apuntad mejor, idiotas!!
Por vuestra puta culpa me he tenido que tragar de refilón el discursito radiofónico con el que nuestra queridísima presidenta de la Comunidad de Madrid ha "deleitado" a nuestros castigados oidos esta mañana. Hacía tiempo que no escuchaba algo tan demagogo, sentimentaloide, excesivamente largo, aburrido, crispante, ñoño, sensacionalista e idiota.
jueves, 6 de noviembre de 2008
"Bonico"
ea.
1. interj. U. para denotar alguna resolución de la voluntad, o para animar, estimular o excitar. U. t. repetida.
lunes, 3 de noviembre de 2008
De lo común a todos, pero que nadie cuenta
Ante la gran demanda por parte de mis colegas de actualizaciones de mi blog, he decidido que ha llegado la hora. Es cierto que últimamente no tengo mucho tiempo, pero voy a escribir cosas que hacía tiempo que quería compartir. Además será un artículo guarro, ya que son los que mas os gustan, so cabrones. Luego escribo un artículo larguísimo sobre el ricino y no lo lee ni el Tato. En fin, allá vamos:
El tener confianza apesta, al menos, en gran parte de las ocasiones. Cuando tienes amigos viejos, de esos que podríamos considerar añejos, o gran reserva, dicha confianza suele surgir sin más remedio, y apesta más que nunca. Y las conversaciones puercas brotan cual fungi tras la tormenta. Si resulta que, como en nuestro caso, las conversaciones escatológicas, sexuales, o bizarras son la guinda necesaria de cada noche, y todo ello lo mezclamos con un avanzado estado etílico, conseguiremos frases memorables dignas de ser apuntadas en el epitafio del poeta más importante.
Dichas conversaciones tratan, por poner un ejemplo, de:
- La gota que salpica en el ojete (GSO para los amigos): Si amigos, a todos nos ha pasado: Estás cagándote, y cuando vas al wc, tranquilamente y con ganas de realizar el único placer de la vida que no es pecado, y aposentas tus santas nalgas en la tapa del wc, y el truño empieza a deslizarse suavemente atravesando el PAS, de pronto, cae en el agua y te salpica en todo el ojal, produciéndote:
a) Frío.
b) Asco, sobre todo si has meado con anterioridad a las tareas sólidas.
Hablando de estas cosas descubres, que hay gente que tiene un nivel tan avanzado en las técnicas de exonerado de vientre, que usa la artimaña de tirar algo de papel al agua para evitar tal desagradable efecto. Cuando alguien me lo dijo, pensé: Qué puto máquina.
Creo recordar que fue Daikrieg..
- Las mil y una recetas para cocinar PAS: Para los que no lo sepan, PAS son las siglas dePiel del Ano Supurante, es decir, el músculo externo del esfínter del ano. No veas la que puedes liar hablando de cómo lo cocinarías en el supuesto de que fuera comestible: En salmuera, adobado, rebozado, en escabeche, al pilpil, a la carbonara, a la boloñesa, a la milanesa, al pesto, en su salsa, en su tinta (imaginate la tinta), pasado por agua, frito (como las rodajicas de los calamares), cocido, con guarnición de patatas, en ensalada, espizcado como si fuera jamón serrano en unas tostadas con tomate, en unas marineras (en vez de boquerones), y un largo etc.
- Cerdadas sexuales variadas. Fantasmadas que nadie hace (o todos ocultan), tipo: Corridas en la boca (con bolas de nieve de por enmedio); dar por el orto; trios, cuartetos, o quintetos; cualquier cosa que diga Pepe (estas entran en la 2ª categoría); cosas con látigos y fustas de por enmedio; Corridas de Lex Steel; cualquier conversación con Julia (estas NO son de la 2ª categoría); y un largo etc.
- Tareas de bricolaje y jardinería púbica y perianal: En estos temas siempre se generan polémicas entre el sector femenino: Unas no tienen un pelo de tontas. Otras los prefieren exuberantes Montes de Venus.
- Chismorreos varios y Poniéndolas a parir: Los temas de actualidad ahora son amigos del grupo que se lían..jajaja! (para el primero de los casos, no os creáis na malo..jejeje)..y otros que no diré aquí por respeto..jajaja!
- Te imaginas que...: Todo un clásico. Son los mejores puntazos de la noche. Ya que quemamos neuronas con el alcohol, habrá que estimular otras...jajaja!De este palo surgen cosas como lo del PAS, o Fátima no tragándoselo, o gitanos viejos en silla de ruedas con constitución xaxenagüer que abren portales interdimensionales a la Edad Media calentando trozos de polen en el microondas, el Pepe apareciendo de repente en medio de un sitio donde antes no estaba y que diga "buenas" y siga jugando a la PSP, etc.
Y hay muchas más. Si me acuerdo de alguna, ya la pondré...jajaja!Saludos!
domingo, 19 de octubre de 2008
Pandemic II
miércoles, 15 de octubre de 2008
Fin del experimento












